Wednesday, July 11, 2007

FIN


Ron girando dentro de un vaso agitado por una mano pensativa. Deja un cerco traslucido del que brotan lágrimas. Bebo un buen trago de ellas para aclararme la garganta.

Saben a días en penunbra, macerandose para coger sabor y mostrarse al mundo, a procesos de recogida y transformación para buscar una esencia concreta, a sonrisas y a dolores de cabeza. Alguien beberá en algún lugar con otra luz y tendrá un buen sabor de boca, puede que incluso haga algún comentario sobre porque le gusta, es posible que lo vuelva a beber. Quizá a otro le produzca una ulcera sangrante en el estomago y puede que un tipo de gafas de pasta diga que no es digno se ser bebido. Estará puesto a disposición del mundo para que él lo devore, con la esperanza de que sepa distinguir su sabor. Sueños. De la caña a la garganta, y en medio, el soñador.

El soñador que ha dejado de agitar el vaso porque ha dejado de dudar. Quemar etapas me digo a mi mismo. En la vida se queman etapas constantemente. Metas, despedidas, accidentes, huidas, cambios, vidas... las vidas son etapas al fin y al cabo, una única etapa que se disgrega en muchas otras, cómo una brutal yincana. Hay gente que nunca le pilla el truco al juego.

Trago un puñado de lágrimas y apuro el vaso. Se acabó.


Más de cuatrocientas entradas desde que empecé el blog hace casi dos años. Hay un poco de todo. Hay evolución y diversidad, hay muchas horas y muchos pensamientos, videos, fotos, textos... expresiones. Cierro el blog, lo dejo, pero me gustaría que me ayudarais todos a valorar esta etapa. Me gustaría que pusierais las fotos, los videos y sobretodo los textos que más os han gustado, los que menos, los que os han inspirado o los que os han hecho pensar (si existen), sin ningún tipo de limitación que no sea el sentido común. En los comentarios, poned vuestra valoración, preferencias y experiencias. Espero aprender de todas vuestras visiones.

GRACIAS

Tuesday, May 29, 2007

Junio


Estaba sentado en la semipenumbra de la mañana en su escritorio. El papel en blanco le esperaba y no le faltaba cosas que poner. Algo le impedía jugar con las palabras. Tenía que ocuparse de otros asuntos antes.

Dejó la pluma encima del papel, esperando que no se secara la tinta ni las cosas que tenía que decir.

Thursday, May 24, 2007

Año bueno


Nunca había considerado que el tiempo tuviera algún sentido. En realidad que es un día, un mes, un año, un año ya, no era más que tiempo. Nada más que tiempo y sin embargo cuando pasó un año entero, un año nada más, sintió que algún tipo de ciclo se cerraba detras suya. Un ciclo de algo bueno, al menos en lineas generales. Había tenido 365 días, ese año no era bisiesto, para rehacer su vida y cuando apagó el despertador esa mañana, sabía que la había rehecho. Cómo también sabía que no lo había conseguido sin ayuda de algunas personas esenciales, les llamó para invitarles a una fiesta.

- ¿qué celebramos?
- la vida, o al menos un año de ella

Comida


La comida quería estar buena, quería hacer feliz a la gente que se la iba a comer, era el sentido de su vida. El cocinero quería hacer una gran degustación, impresionar a la gente, hacer arte con los sabores y alegrar la existencia de los comensales, era el sentido de su vida. La comida fue un desastre, desgraciadamente ninguno de los dos tenía el día, pero el cocinero tenía otra oportunidad al día siguiente.

Agua


- Mamá, yo quería ser rio, cómo el primo Guadalquivir.
- Calla hija y metete en la botella.

Jaula


Juan Luis por fín había conseguido comprar una Cacatúa Goffini azul. La había tenido que comprar en el mercado negro, porque era una especie protegida que crecía en un perdido bosque de unas pequeñas islas indonesias. Estaba muy contento con su adquisición y la colocó en una varilla de plástico. La cuidaba y admiraba, todos los días la llevaba buena comida, le ponía buenas canciones y trataba de que estuviera a gusto. Le puso de nombre Aramis

Un día abrió al ventana y Aramis intentó salir volando por la ventana. Justo a tiempo la atrapó y la volvió a poner en la varilla, pero dejó de ponerle canciones y de llevarle la mejro comida, "la culpa es tuya" decía, si no te intentaras escapar no te pasaría esto. Otro día abrió al ventana y Aramis no se escapo asi q e volvió a darle la mejor comida y ponerle música, pero Aramis cansada un día volvió a intentar escaparse. Esta vez le metió en una jaula, dejo de darle comida y de ponerle buenas canciones, la "culpa es tuya", si no te intentaras escapar no te pasaría esto. Al cabo del tiempo le puso otra vez buena comida y buena música pero ya no le sacó de la jaula. Otro día Aramis consiguió escapar de la jaula y volar hacia la ventana, pero Juan luis volvió a atraparla. Esta vez la metió en la jaula, le quitó la música, la buena comida y le arrancó las plumas para que no pudiera volar, "la culpa es tuya" le decía, si no te itenntaras escapar no te pasaría esto.

Triste, enjaulada y sin plumas, Aramis ya no parecía un pajaro tan interesante y bello. Juan Luis estaba muy decepcionado y disgustado ahora con su ave, le dijo a Aramis, "Estoy dispuesto a admitir que la culpa es de los dos, pero fijate ahora lo mal que estoy, ¿es qué no te das cuenta?". Aramis con sus ojos tristes, de lado, miró a Juan Luis y repitió en forma de pregunta, "¿dos?, grrrruuu,fifu, ¿dos?".

Wednesday, May 23, 2007

Doble bombo




Escuchando la batería atronadora del tipo que escuchaba música en el asiento de al lado se le ocurrió una idea. La música del personaje en cuestión estaba tan alta en sus auriculares que podía distinguir los intrumentos. Uno de los instrumentos predominante era el coble bombo. Seguramente la canción sería una de Fullmetalhardcorestreamspeeddarktronation, en la que el bombo no paraba de ser atizado continuamente.

Últimamente le habían pasado un montón de cosas. Todas malas. No conseguía unir los pedazos de las cosas que le fastidiaban y dolían, simplemente todo era terriblemente molesto y negativo. Se cansaba de recomponer una y otra vez todo su mundo, pararse a mirarlo y que se derrumbara todo de nuevo. Una de la opciones, la que estaba a punto de tomar era dejar de intentarlo, dejar de recomponerlo, o ya puestos volverse insensible, pero el doble bombo de al lado le dio una idea. Igual que podía tomar la determinación de dejarlo podía tomar la determinación de tomarlo el doble. Quizá si no dejaba de tocar el doble bombo continuamente no oiria los silenciosos momentos en que todo se derrumba. Vivir a ritmo de doble bombo.

Salió de metro rápido, enérgico y con la determinación en la cara, esa misma cara que se estrelló contra el suelo del andén al resvalarse con un charco dejado por las constantes lluvías. En el suelo tuvo una revelación, quizá vivir con doble bombo tendría consecuencias terribles, quizá acabara cómo Chaplin en la cadena de montaje de tiempos modernos. Quizá algún día se le agote la energía para vivir así y el silencio de la destrucción, de todo lo que habría hecho, sería más largo y atronador.

Se levantó del suelo, se arregló las ropas ya inevitablemente empapadas y se quedó un rato quieto. No dejaría que acabar loco, cansado, viendo la destrucción de sus obras o la desidia, acabaran con él y su doble bombo. De repente sintió algo claro en su interior, no se trataba de lo que pasaba despues de hacer las cosas, sino de hacerlas. La certeza de lo efímero, de lo caduco, de lo transitorio, de la vida en fin, fue tan clara en su interior, que ya nada pudo arrebatarle la idea del doble bombo. Si había que vivir, se viviria a máximo ritmo.

El cuentacuentos


Lertes era el cuentacuentos de la ciudad, de una ciudad terriblemente pobre, fronteriza de un poderoso estado. Se sentaba en la polvorienta plaza del pueblo cada cierto tiempo. Nadie sabía si sus historias eran ciertas o inventadas, pero no importaba, eran elocuentes, evocadoras y curiosas. No solía repetir ninguna historia y llevaba narrando ya muchos años, con lo que todo el mundo estaba asombradísimo de su capacidad.

Lo más curisoso de Lertes era cómo empezaba a contar una historia. No lo hacía ni por dinero, ni por que se lo pidieran, jamás lo hacía si intentabas obligarle a hacerlo. Esperaba a los niños, todo el mundo podía oir sus historias, pero solo se las contaba a los niños. No se lo contaba a cualquier niño, buscaba a algún niño que estuviera haciendo algo: jugando, peleandose, comiendo, viviendo; y le contaba una historia relacionado con eso.

La mayoría de los niños, no querían que Lertes les contara historias. Era divertido ver cómo se las contaba a otros, porque las historias eran trepidantes, interesantes y bellas, todos los adultos perseguían a Lertes esperando que contara una historia, pero cuando los niños se veían reconocidos en la historia se sentían ridiculzados, la verguenza y la ira les invadía. Decían que Lertes tenía las espinillas de marmol de las veces que algún niño le había pegado una patada.

Un día un niño que se enfado con la historía que había contado, en vez de pegarle una patada le preguntó porque contaba historias, sobre cosas y heroes fantásticos, que porque les atormentaba con imagenes que jamás serían realidad, de heroes que hacían cosas que ellos jamás podrían, de reinos que jamás conocerían, de mujeres que jamás les besarían. El le contestó que contaba historias magnificas para recordarles que ellos podían ser mejores, contaba historias de heroes para recordarles que ellos también podían ser grandes.

Ese niño fue el único que escucho a Lertes ,sus historias, con paciencia, más de dos veces cuando la historias se refería a él. Ese niño creció y Lertes dejó de contarle historias, pero se convirtió en rey.

Tuesday, May 22, 2007

Aguante


No podía aguantar más, ya había llegado al límite de su resistencia, sabía que si se caía todo habría acabado, perr también sabía que demorarlo era absurdo, asi que se soltó y se dejó caer al vació. Alguien pasó al aldo del post-it caido en el suelo, lo recogió y lo volvió a pegar con fuerza en la puerta.

Puturrú de fuá


Cicerón consul en el 64 a.c. fue el inventor de la conciencia, pero el lanzamiento del Giove-B se vió interrumpido por un fallo en el ordenador de abordo, lo que obligó a Cicerón a entender la contradicción psicosociocognitiva entre ideas y conductas en las fumadoras, las fumadoras le dijeron a Cicerón cuál era la interpretación de sus textos que hacía Lukacs, eso no gusto nada a Cicerón que fue a hacer un estudio estadístico y multivariable para ver cuales sus opciones de tener exito en una campaña de difusión de masas en contra de Lukacs, analizó su discurso estudiando a Zizek y teniendo en cuenta los estudios sobre personalidad de Goffman. Cuando terminó de hacer todo eso, Cicerón decidió saltar del libro y golpear muy fuerte en las sienes al lector.

El lector, consciente de que acababa de tener una alucinación por sobrecarga de datos, se tomó un vaso de leche y se fué a la cama.

Monday, May 21, 2007

Éjercito Australiano


- ¿Tu cómo llegaste hasta aquí?
- Bueno, el ejército australiano hizó una oferta para pagar, a quien quisiera, la carrera en una de las mejores universidades del mundo a cambio de unos pocos años de servicio en su milicia.
- Y ¿cómo es que te has quedado tantos años?, tienes treinta y muchos ¿no es así?, ¿te enganchaste a esto?
- Que va, es que tardé en terminar la carrera

Metro


El vagon de metro no es la mejor cama para dormir, igual que un seat panda no es el mejor BMW para conducir. Lo que pasa es que despues de varios días durmiendo menos de lo aconsejado para los adultos, seis horas aproximadamente, y una noche en la que solo había dormido tres, se derrumbó en el su asiento.

Con al boca abierta, el libro en el suelo, los brazos colgando y la baba también, tenía la pinta de una baja de guerra, que casualmente había caído en el metro. Soñaba con que un día estaría en ese mismo metro, de la misma forma, pero porque venía de una inmensa juerga con sus amigos y no por sus obligaciones.

De repente abrió los ojos, ¿se habría pasado de parada?, en absoluto, el metro traqueteaba por algún fallo eléctrico. Solo le había sido consentido diez minutos de mala siesta. Se dió cuenta de manera inesperada, al cruzar la vista con ella, que justo delante suya una preciosa chica ponía su misma cara de desconcierto y se limpiaba avegonzada la babilla de la barbilla.

Los dos se miraron y se sonrieron. La megafonía del metro anunció que el tren tenía que desalojar devido a una averia, cosa común. Normalmente esto le enfadaría mucho, no es de recibo jugar con el tiempo de la gente, pero cómo estaba bien acompañado no le importó tanto. Salió con la chica al andén y agradeció estar tanto tiempo despierto para ver más cosas.

A modo de comentario


- Te estas volviendo un ñoño escribiendo
- Antes mutilaba a gente
- ¿No puedes encontrar un punto medio?
- ¿Un hombre que le parece maravilloso lo colorido de un destripamiento, lo sencillo de una buena amputación o el agradable sonido de un hueso al astillarse?
- Creo que no era eso lo que estaba insinuando
- De todas formas me lo pensaré

Sunday, May 20, 2007

Bruma


Es una fría mañana de martes. Son las siete de la mañana y una espesa niebla de otoño cubre todo. El ambiente es muy humedo y de vez en cuando cae una fina lluvia. No se escucha más que el perpetuo eco distante de los coches latiendo por las venas de la ciudad y el silvido del viento corriendo entre los edificios.

Si te paras un momento a escuchar el rumor, entre el viento y los coches, se puede escuchar un sonido constante y acompasado, quizá una base de una canción. Un hombre esta corriendo con un chandal gris y una mochila a la espalda. Parece que lleva haciendolo al menos una hora, esta empapado por la lluvia y el sudor.

Si le sigues unos pocos metros está apunto de parar en un pequeño parque. Hay un rocodromo que tiene forma de montruo del lago Ness, asomando la cabeza para guiñar un ojo a los turistas. Tiene forma de calabaza gigante y el cesped rodea ese rocodromo, unos cuantos bancos forman un circulo delineando el cesped y dando forma a la panza de la calabaza. En uno de ellos el hombre con el chandal gris deja la mochila. El sonido es seco y fuerte, insinuando un gran peso mazizo dentro. Se tumba en el suelo y se pone a hacer abdominales.

Tiene una gran sonrisa en la cara. Esta sereno y feliz. Ni el cansancio, ni el frío, ni la lluvia le han arrancado esa cara de serenidad y felicidad. Hace poco tiempo, despues de largos debates existenciales con su atormentada cabeza, decidió, si por fin decidió, lo que quiería conseguir. Era muy dificil conseguirlo, pero la decisión estaba tomada. Ya no se trataba solo de conseguirlo, si no que perseguirlo le hacía más feliz que las cosas que hasta entonces había estado haciendo.

Encontrado el camino, bajo la lluvia, a las siete de la mañana, machacandose todo el cuerpo fisicamente, era terriblemente feliz. Había decidido conseguirlo. Ah, también había decidido usar protector solar.
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