FIN

Saben a días en penunbra, macerandose para coger sabor y mostrarse al mundo, a procesos de recogida y transformación para buscar una esencia concreta, a sonrisas y a dolores de cabeza. Alguien beberá en algún lugar con otra luz y tendrá un buen sabor de boca, puede que incluso haga algún comentario sobre porque le gusta, es posible que lo vuelva a beber. Quizá a otro le produzca una ulcera sangrante en el estomago y puede que un tipo de gafas de pasta diga que no es digno se ser bebido. Estará puesto a disposición del mundo para que él lo devore, con la esperanza de que sepa distinguir su sabor. Sueños. De la caña a la garganta, y en medio, el soñador.
El soñador que ha dejado de agitar el vaso porque ha dejado de dudar. Quemar etapas me digo a mi mismo. En la vida se queman etapas constantemente. Metas, despedidas, accidentes, huidas, cambios, vidas... las vidas son etapas al fin y al cabo, una única etapa que se disgrega en muchas otras, cómo una brutal yincana. Hay gente que nunca le pilla el truco al juego.
Trago un puñado de lágrimas y apuro el vaso. Se acabó.

















